Ya han pasado cerca de dos años del caso más desastroso de cirugía plástica que se ha registrado en Antioquia, el cual ha sido ignorado por las autoridades, especialmente por quien se hace llamar “defensor” de las víctimas, Bernardo Alejandro Guerra Hoyos.

Paula Andrea Moreno Quintero, mujer de 34 años junto a su esposo y sus dos hijos ha enfrentado una de las peores experiencias de su vida. Ella manifestó desde el 2016 cuando fuera víctima de la mala praxis que le hicieran en una prestigiosa clínica “especializada” en mamoplastia y cirugía plástica en general, que sus senos presentaban una necrosis de tejido areolar, es decir, infección y pérdida de la areola.

Pero como nadie se pone en sus zapatos, la voz de esta joven, pretende ser apagada y olvidada, pues resulta que el escandaloso médico cirujano y concejal de Medellín, Guerra Hoyos se ha convertido en un cómplice de la negligencia médica de este caso y de otros más que se han registrado en el departamento antioqueño. ¿Será que entre colegas no se pisan la manguera? Por eso encubre al Dr. Alfredo Patrón y a la residente Carolina Hoyos Rave.

Como el edil se ha hecho la vista gorda ante esta desgracia, Paula Andrea opina que “estos Cirujanos idóneos miembros de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva (SCCP) tienen el apoyo absoluto del Honorable Concejal Bernardo Alejandro Guerra Hoyos, por tener título tienen licencia para matar, para las complicaciones irreparables”.

Pero en realidad sucede que desde 2016 el concejal intentó promover una ley que reglamente las cirugías estéticas en el país y por esta vía se ampare a los pacientes, pero ahí quedó ¡No pasó nada!

No hay que ser iluso, qué se puede esperar de alguien que no le duele el pueblo antioqueño, que no sólo ha robado recursos públicos para enriquecer a sus familiares, sino que también ha engavetado casos tan graves como el de Paula Andrea o peor aún que Guerra Hoyos defienda a capa y espada la SCCP ante estos hechos que requieren urgentemente ser atendidos.