Miguel Pérez Arroyo, abogado del exmandatario Alberto Fujimori, indicó que su patrocinado está “bastante consternado” con esta resolución. (Andina)

La Corte Suprema de Perú ordenó la captura del expresidente Alberto Fujimori, luego de anular el indulto que le otorgó el Gobierno de Pedro Pablo Kuczynski (PPK) tras un presunto acuerdo con el fujimorismo.

Las reacciones no se han hecho esperar, congresistas y analistas políticos consideran que se trata de una decisión justa para el pueblo peruano y una muestra evidente de la independencia de poderes en ese país.

“En un Estado de Derecho no existe poder absoluto, la Constitución y los tratados establecen los límites. Y son las cortes las que con independencia deben asegurar que dichos límites se respeten. Es un buen día para la justicia en nuestro país”, señaló el congresista Alberto de Belaunde a través de su cuenta en la red social Twitter.

La abogada de los deudos de los casos La Cantuta y Barrios Altos, Gloria Cano, se pronunció sobre esta medida y señaló que sus defendidos confiaban en que se acatarían los criterios de la Corte Interamerica de Derechos Humanos (Corte IDH), entidad internacional que determinó que el indulto debía ser revisado por la justicia interna e instó a que se hiciera rapidamente.

“Sabíamos que este era un indulto ilegal. Sabíamos que hubo un canje de los derechos de las víctimas por un acuerdo político y esto no podría darse”, dijo en un primer momento Cano.

“Estamos satisfechos de la resolución del juez. Seguramente la defensa de Alberto Fujimori va a impugnar ese fallo y en una segunda instancia se vería esto de forma definitiva”, apuntó.

Explicó también que tras este fallo, las autoridades del Ministerio de Interior tendrían que trabajar para regresar a Fujimori a su anterior situación.

Por su parte, la congresista fujimorista Luz Salgado se mostró indignada ante la decisión y señaló: “¿Queremos verlo morir en la cárcel?”: “Realmente es algo inconcebible. Por venganza, por un juicio mal llevado él tuvo que pagar”, dijo.

Miguel Pérez Arroyo, abogado del exmandatario, indicó que su patrocinado está “bastante consternado” con esta resolución, y agregó que el fallo “es acatable” desde el punto de vista jurídico, “pero es cuestionable”.

Estimó que Fujimori deberá retornar al penal de Barbadillo en la Diroes, aunque dijo “en la lógica de la venganza política” es posible que quieran llevar al expresidente a Challapalca.

Keiko Fujimori, líder del partido Fuerza Popular e hija de Alberto Fujimori, calificó de “injusta e inhumana” la decisión y señaló que será apelada.

El exmandatario, de 79 años, fue sentenciado a 25 años (desde el 2009), por usurpación de funciones, peculado doloso, espionaje a políticos y periodistas, falsedad ideológica, homicidio calificado, secuestro y detenciones ilegales.

Sin embargo, Fujimori solo cumplió doce años de su sentencia, ya que el exmandatario peruano (PPK) decidió otorgarle el indulto por el padecimiento de “una enfermedad progresiva, degenerativa e incurable“, según explicó.

Polémica tras indulto de Fujimori

El indulto otorgado al exmandatario causó revuelo en el país. Protestas, renuncias de políticos e incesantes criticas a PPK fueron algunas de las consecuencias causadas tras la decisión de indultarlo.

El famoso Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, afirmó en ese momento:

Yo nunca hubiera imaginado que tras la figura bonachona de ese tecnócrata benigno que parecía Kuzcynski, se ocultara un pequeño Maquiavelo ducho en intrigas, duplicidades y mentiras.

Y es que el indulto de Fujimori surgió a penas tres días después de que congresistas fujimoristas (incluido Kenji Fujimori, hijo de Alberto Fujimori) se abstuvieran de votar para una destitución de PPK.

De acuerdo con algunos políticos, PPK habría acordado con Alberto Fujimori su indulto si era salvado de la vacancia presidencial por “incapacidad moral”, luego de haber sido salpicado por el escándalo de Odebrecht.

Para indultar a Fujimori debía cumplirse lo que establece el reglamento interno de la Comisión de Gracias Presidenciales del Ministerio de Justicia; es decir, tendría que tener una enfermedad terminal, una enfermedad no terminal grave en etapa avanzada, degenerativa e incurable o una enfermedad mental crónica. Según informes médicos, Fujimori no tiene ninguna de las tres enfermedades mencionadas.



Fuente