La gran diferencia diplomática radica en el protocolo acordado durante el Gobierno del expresidente Juan Manuel Santos para dar inicio a las conversaciones de paz en 2017. (Twitter)

Pese a que Cuba lamenta el ataque terrorista perpetrado por la guerrilla del ELN que dejó como resultado la muerte de 21 personas en la Escuela General Santander de la Policía, señala que no entregará a los jefes de esa guerrilla como ha solicitado el Gobierno colombiano.

La gran diferencia diplomática radica en el protocolo acordado durante el Gobierno del expresidente Juan Manuel Santos para dar inicio a las conversaciones de paz en 2017. Dicho documento, que tiene la firma de Brasil, Noruega, Cuba y Chile como países garantes, no menciona el por qué de la ruptura, pero sí habla de un tiempo perentorio de 15 días para que las partes, entre ellas el ELN, regresen a Colombia.

En este sentido, Cuba respondió invocando su apego a su “tradicional respeto a la palabra empeñada” y lo acordado con el Gobierno de Colombia.

A renglón seguido,  su canciller Bruno Rodriguez, explicó que la isla jamás ha permitido ni permitirá que su territorio sea usado para la organización de actos terroristas contra ningún Estado.

“Cuba ha cumplido estrictamente su papel como Garante y Sede Alternativa de la Mesa de Diálogos de Colombia entre el Gobierno y el ELN”, dijo.

“Cobijar terroristas está en la naturaleza del castrismo”

Según la periodista cubana Yoani Sánchez, las declaraciones del canciller Rodríguez, “dejan más dudas que certezas”, y que de acuerdo con la experiencia de las últimas seis décadas del castrismo en la isla es improbable que ese país entregue a los jefes guerrilleros.

“En la isla se han escondido por décadas decenas de etarras involucrados en asesinatos y con un amplio historial delictivo en España. En la capital cubana vive también Joanne Chesimard, conocida también como Assata Shakur, quien entró a la lista de los terroristas más buscados por el FBI después de matar a un policía. El famoso ladrón Robert Vesco encontró refugio bajo la falda de la revolución cubana después de robar más de US$200 millones”.

La periodista que ha estado en varias ocasiones en el exilio asegura que la “solidaridad” con criminales y terroristas parte de dos pilares importantes. El primero data desde los primeros años en que Fidel Castro llegó al poder y se expresa en la solidaridad y el apoyo a cualquier movimiento o persona que comparta ideas “anticapitalistas, comunistas o de subversión del orden establecido en su país de origen”. Y el segundo, obedece a la máxima de que “el enemigo del enemigo” es siempre un amigo para el régimen cubano, anotó.

“Protocolo no obliga al Gobierno”

El protocolo es vinculante en términos políticos y no jurídicos ha señalado el Alto comisionado de Paz, Miguel Ceballos, y el canciller Carlos Holmes Trujillo, que aseguran desconocer dichos protocolos e insisten en la solicitud de extradición de los jefes del ELN que se encuentran en Cuba.

Sobre esto, el Alto Comisionado se basa en el comunicado del Consejo de Seguridad de la ONU que señala:

“Los miembros del Consejo de Seguridad subrayan la necesidad de llevar ante la justicia a los autores, organizadores, financiadores y patrocinadores de estos condenables actos de terrorismo e instan a todos los Estados a que, de conformidad con sus obligaciones, en virtud del derecho internacional y de las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad, cooperen activamente con el Gobierno de Colombia y con todas las demás autoridades competentes a este respecto”.

Y fue enfático al señalar que “aplicar ese protocolo no es ético ni es válido. No hay protocolo que ampare el terrorismo”.

“Aquellos que hablan de protocolos no tienen ni idea de su contenido. Estaban destinados solo a procedimientos logísticos una vez se rompieran esos diálogos, que nosotros jamás reactivamos ni fueron reconocidos por nuestro gobierno”.



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