Carrió eligió uno de los programas más populares de Argentina para sentar su posición y marcar diferencias con el presidente. (Twitter)

Jugó fuerte. Generó un revuelo total. Bajó el nivel de conflicto por Twitter cuando se hablaba de ruptura y después eligió la mesa de Mirtha Legrand para sentar su posición definitiva en el prime time del fin de semana. Finalmente, Elisa “Lilita” Carrió reconoció las diferencias con el Poder Ejecutivo, habló de un “divorcio temporal” y le marcó la cancha a Mauricio Macri.

Los motivos de la discordia son el supuesto rol de “operador” en la justicia del presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici, y la posición que representaría el ministro de Justicia, Germán Garavano, sobre la necesidad de Cristina Kirchner en libertad para dividir el voto opositor. El hombre del Ejecutivo dijo que no era conveniente tener a exmandatarios detenidos, lo que desató la furia de la legisladora del oficialismo.

Si bien la relación era tensa, Carrió llevó el conflicto al máximo cuando puso sobre la mesa la posibilidad de impulsar el juicio político contra el ministro de Justicia. Su posición fue clara: no hay lugar para la impunidad en la coalición que ella, en sus palabras, “creó”. El escándalo que generaron sus palabras fue tal, que los medios y analistas comenzaron a evaluar la posibilidad de que Cambiemos haya terminado. Con ese panorama, la diputada hizo un posteo en Twitter para bajar el nivel de conflicto y confirmó su presencia en la mesa de Mirtha Legrand.

Su comentario en redes sociales pareció conciliador: reconoció que no pedirá la renuncia de Garavano y habló de una broma. Sin embargo, toda la atención quedó puesta en el programa de la tradicional mesa de Mirtha.

Divorcio temporal y amenaza

En el programa del sábado por la noche, que atrajo la atención de todo el mundillo político, Carrió dijo que había un divorcio con el presidente, pero que era “transitorio”. Reconoció que en lo que refiere a la lucha contra la corrupción “perdió la confianza” en el Poder Ejecutivo y ratificó el pedido de juicio político a Garavano. Será presentado el lunes por la mañana. “No voy a romper Cambiemos. Van a ver que estoy salvando a Cambiemos”, resaltó.

Luego del programa, varios legisladores macristas manifestaron que no acompañarán con los votos a la iniciativa de la legisladora.

La postura de Carrió es clara: Macri parece que deberá elegir entre sus hombres de confianza dentro de la justicia o en uno de los pilares en los que se construyó la coalición que lo ayudó a vencer al kirchnerismo y a llegar a la presidencia. La diputada, por ahora oficialista, hasta puso un plazo: “Por ahora hay tiempo para recomponer. Si no, en seis meses hay ruptura”.



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