El intendente dijo que todo es una operación política en su contra en vísperas de las elecciones, pero existen audios de WhatsApp que lo comprometen. (Twitter)

La discreción de los fondos públicos por parte de los funcionarios es el denominador común de la corrupción política. A veces las maniobras se usan para adueñarse de recursos de los contribuyentes, otras para beneficiar a determinadas personas, pero a veces los delitos pueden ser tan escabrosos que sorprenden hasta en un país agobiado por la corrupción.

Gustavo Melella es el intendente de la ciudad de Río Grande, provincia de Tierra del Fuego. El jefe comunal, que llegó al Poder Ejecutivo de su distrito en un frente kirchnerista, está acusado de otorgar empleo público a humildes albañiles a los que luego presionaba para tener relaciones sexuales. Según los denunciantes, también insistía para que ellos le presenten a otras personas con la misma finalidad.

Según figura en las denuncias, Melella les ofrecía traslado a los trabajadores con recursos de la municipalidad y una vez que llegaban a su despacho o a su domicilio, les pedía favores sexuales.

“Desde el día en que habilité el monotributo el intendente comenzó a mandarme mensaje de WhatsApp y también me llamaba y me preguntaba cosas de índole sexual, como el tamaño de mi pene. También me preguntaba si la tenía grande, en referencia al pene, porque él la quería sentir. Siempre me pedía si conocía a alguien para presentarle porque siempre me decía que yo era un cagón y que nunca iba a hacer nada. También me decía que no podía creer que no tenía ningún conocido para presentarle, pero yo no iba a llevar a nadie conocido para eso”, fueron las palabras textuales de Damián Rivas, uno de los denunciantes.

Alfredo Suasnabar es otro trabajador que denunció al jefe comunal de Río Grande. En declaraciones a Infobae, reconoció que llegó a tener relaciones con el intendente a cambio de un trabajo efectivo.

“Eran muchas cosa feas las que me decía. Que te la chupo, que me la pones, que te hago”, señaló el empleado.

Francisco Giménez, el abogado denunciante, criticó al Juzgado de Instrucción segundo de Río Grande por no haber procedido como consideró que era necesario. En su opinión, al momento de presentar la denuncia, la justicia debería haber incautado los teléfonos celulares de los denunciantes y el denunciado, cosa que hasta el momento no ocurrió.

Algunos audios, aunque todavía no forman parte de la causa, ya fueron publicados por los medios argentinos. En ellos se escucha la voz de Melella donde reconoce la finalidad sexual de las contrataciones, e incluso da a entender que los puestos de trabajo serían direccionados aribitrariamente mediante la contaduría municipal, siempre con las mismas finalidades.

Manual kirchnerista: “es una campaña sucia”

Al igual que la líder del espacio político, Cristina Fernández de Kirchner, el intendente de Río Grande dice que todo se trata de una “campaña sucia” en su contra. Melella el año próximo tenía intención de postularse a gobernador de la provincia y según él, todo esto es una operación para frustrarle el objetivo. La denuncia ya está en la justicia y en los próximos días se confirmará si los audios registrados en los teléfonos pasar a ser considerados parte de la causa.

Aunque hizo referencia a cuestiones “políticas”, el intendente no negó que su voz sea la de los audios. “La campaña se basa en prejuicios, discriminación y cuestiones de la vida privada”, señaló



Fuente