Este deplorable escenario hizo que el Gobierno del presidente Iván Duque viera con buenos ojos la iniciativa penal. (Twitter)

Se ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de imponer la cadena perpetua contra aquellos que atenten en contra la vida y la integridad de los menores de edad en Colombia. Precisamente, en los últimos días en el país se han presentado hechos aberrantes en contra de niños por parte de violadores, maltratadores y asesinos que han hecho que resucite el debate.

Este deplorable escenario hizo que el Gobierno del presidente Iván Duque viera con buenos ojos la iniciativa penal, así lo confirmó el consejero político de la Presidencia, Jaime Amín.

Manifestó que el Gobierno buscará, a través del Congreso de la República, la cadena perpetua para los violadores y asesinos de menores de edad. Cabe destacar que esta propuesta ha sido presentada en varias ocasiones en el Congreso sin salir victoriosa. Para asegurar la implementación de la reforma al código penal el Gobierno estudiaría la idea de convocar un referendo para promover la cadena perpetua con un fuerte apoyo popular.

“El tramite de una reforma de esta envergadura sacude los cimientos de la sociedad. El referendo no se descarta en la medida en que el presidente puede buscar un acompañamiento popular masivo, pero el congreso es el vehículo natural para un tema de esta naturaleza”, explicó el alto consejo presidencial.

La cadena perpetua bajo examen

El abogado penalista Miguel Eduardo Mosquera le dijo a PanAm Post que el informe entregado por Medicina Legal que asegura que en el país se están asesinando dos niños al día, es una clara muestra de la degradación de nuestra sociedad.

“La solución propuesta es la cadena perpetua para estos infames, propuesta respaldada por el presidente Iván Duque, en aras de proteger a nuestros niños, pues la construcción de un nuevo y mejor país se logra desde el respeto y la protección de nuestro futuro, que son los niños”.

Agregó, que existe una problemática general frente a la actitud que ha tenido la sociedad colombiana hacia los niños, no solamente en casos terribles como los de Yuliana Samboní y Génesis Rúa.

“Al respecto, la guerrilla de las FARC también reclutó, secuestró, violó y asesinó a miles de niños, y aún así, hemos dejado esos casos en el aire, pues ahora posan como honorables senadores los responsables de semejantes atrocidades, sin responderle a la justicia ni a los derechos humanos”.

El experto señaló que la idea surge de manera emocional en que una buena parte de la sociedad dice que sí, pero una vez pasa el boom mediático vuelve a desaparecer el reproche social.

“En el Estado Social de Derecho que estamos no caben este tipo de penas, pues el concepto fundacional es la dignidad humana no permite la cadena perpetua. En el universo Penal sería un gran aliciente, pues serviría de ejemplo y contribuiría mucho a la no repetición de éste tipo de atrocidades. Pero desde el punto de vista familiar y social, el repudio trasciende las restricciones liberales del derecho penal”, concluyó.

De otro lado, el abogado Juan Camilo Franco especialista en Derecho Administrativo y Hacienda dijo que se encuentra a favor de la medida para ciertos delitos que atenten contra la vida y la libertad. Sin embargo, aclaró que es conveniente reflexionar sobre el costo de tener a un preso confinado de manera perpetua.

“Lo que primero tenemos que reflexionar sobre la cadena perpetua es el costo fiscal que tiene para el país pagar cárceles y mucho más si son prisiones perpetuas. El tema de la prisión en aspectos generales tiene que pensarse en qué tipos de delitos merecen ser excarcelables y qué tipos de delitos no. Pero no en el momento que se da el sentido del fallo, sino desde el aspecto de la protección del bien jurídico tutelado. En este punto, los bienes jurídicos tutelados como la vida y la integridad, cuando se ven afectados, si deben tener prisión y en el caso de los menores sí deben tener cadena perpetua. Pero por otro lado, se debe mirar otro tipo de delitos que pueden tener otro tipo de medidas restrictivas de la libertad; como no desplazarse fuera de la ciudad o del país, y además de eso, deban tener un tipo de sanción cívico”.

El jurista añadió que se hace necesario evaluar cómo el prisionero va a entrar a cumplir con la manutención propia de por vida por haber incurrido en el delito y de su estadía en la cárcel.

“Hay que seguir  el modelo penitenciario de la década de los 30 en Estados Unidos, que ponían a trabajar a los presos para que así pudieran retribuir el pago por el servicio que se le presta”, indicó.

En Colombia hay un límite a las penas de más de 60 años, por lo que la cadena perpetua implicaría cambios en la legislación. Sin embargo, para algunos la cadena perpetua en el país es innecesaria. Pues una condena por 60 años, sin ningún tipo de rebajas ni beneficios, surtiría los mismos efectos.

El senador Rodrigo Lara, por ejemplo, acusa de populista la medida que se “beneficia” del dolor de las víctimas.

“Detrás de la populista propuesta de cadena perpetua para violadores, que no es nada distinto a una morbosa explotación política del dolor de las víctimas y de los niños abusados, se disimula un referendo que promete arrastrar oportunistas reformas constitucionales”, dijo.

64 menores al día son víctimas de violencia sexual

Según el Instituo de Medicina Legal, las cifras de violencia sexual en contra de los menores de edad va en aumento. La institución advierte que en los primeros ocho meses de este año se han reportado 13.201 han sido víctimas de este delito. Para el año pasado en el mismo periodo hubo 2.207 casos menos de los 15.408 que son el mismo periodo en este año.

En promedio, esto significa que cada hora eran abusados dos menores. Mayo, con 2.110 denuncias, fue el mes en el que más casos se presentaron para este año, mientras que junio, con 1.831, es el de menos reportes.

Carlos Eduardo Valdés, director de la institución señaló, “la situación de violencia sexual hacia los menores de edad es crítica. La preocupación es grande en el sentido de que los principales agresores son personas conocidas. Del 96 % de los agresores, el 47% son familiares”.



Fuente