Maduro ordenó hoy que varias operaciones comerciales se realicen a través de la criptomoneda gubernamental “petro”, a propósito de la activación del “blockchain” nacional, una especie de libro contable compartido por todos los participantes de este activo digital. EFE/Cristian Hernández

Tras varios meses de medidas económicas sin sentido, el régimen de Nicolás Maduro impuso ahora que varias operaciones financieras en Venezuela se hagan a través del “petro”. Apenas seis meses después de su lanzamiento, anunció la reestructuración de su criptomoneda.

Maduro ordenó ahora que varias operaciones comerciales se realicen a través de la criptomoneda gubernamental, a pesar de ser un “modo de pago” ilegítimo y sin reconocimiento internacional.

“Hoy estamos poniendo en marcha el ‘blockchain’ nacional del petro (…) a partir de hoy van a entrar en funcionamiento todos los mecanismos para que cualquier venezolano pueda inscribirse y participar”, dijo.

Maduro habló de comercializar las riquezas petroleras a través de la criptomoneda, habló, además, de permitir el cobro de pasajes de avión y servicios hoteleros, y agregó que a partir de ahora la gasolina venezolana destinada a la aviación internacional también se comercializará en petros.

Según el dictador, “ya está legalizado el uso del petro como unidad de cuenta y como moneda venezolana”, pero la verdad es que es un método de pago considerado nulo e ilegal por el Parlamento venezolano y por la comunidad internacional.

La legítima Asamblea Nacional de Venezuela, de mayoría opositora, declaró la ilegalidad del petro debido a que vulnera la Constitución. Lo mismo hicieron varios países de la región, quienes no consideran a esta moneda como válida.

Sin embargo, Maduro adelantó que remitirá a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), integrada solo por oficialistas y no reconocida por numerosos gobiernos, una ley que regulará el funcionamiento de todos los criptoactivos en el territorio nacional.

Para el economista venezolano Alezander Guerrero, el petro “es dinero paralelo”, y aseguró que para ello Maduro no necesita reformar la Constitución.

“El petro seguirá siendo un dinero desmaterializado y digitalizado, que con el toque de birlibirloque Maduro, como el Maravilloso Mago de Oz, hará creer que puede ser divisa. En realidad será otra MONEDA fiduciaria paralela al bolívar para pagos, en Suiza también hay una similar”, señaló.

Una criptomoneda controlada

En diciembre de 2017, Maduro presentó un plan para crear una moneda digital nacional conocida como El petro, la cual sería similar al Bitcoin, pero respaldada en petróleo y recursos minerales.

El vínculo entre el petro y los recursos naturales podría asemejarse al respaldo que el oro dio a la mayoría de las monedas internacionales hace un siglo.

Supuestamente la criptomoneda estatal estará respaldada por 5.342 millones de barriles de crudo, pero, como una incongruencia más, no se permitirá cambiar por los activos que supuestamente respaldan esta divisa.

Economistas y expertos en monedas virtuales le dan a esta criptomoneda bajas probabilidades de crecimiento, pues, a diferencia de monedas como el bitcoin, esta daría a la dictadura otra medida más de control, situación que va en contra de los conceptos más básicos de una moneda virtual exitosa.

Las criptomonedas son monedas virtuales que pueden ser intercambiadas y operadas como cualquier otra divisa tradicional; las más consolidadas no son emitidas por bancos centrales, sino que se crean de manera virtual mediante el registro compartido de transacciones. Ahí radica la diferencia con el petro, que será emitido y regulado por la dictadura venezolana.

El régimen, que tiene un control de precios, de cambio y una serie de leyes poco democráticas que regulan la economía del país, ahora quiere incursionar en las criptomonedas. Lo anterior, mientras el país suramericano enfrenta la peor crisis en su historia con la mayor inflación del mundo, los salarios más bajos de la región y una escasez de alimentos y medicamentos sin precedentes.

Con la creación de la criptomoneda, el régimen está violando la Constitución venezolana porque al estar respaldada con recursos del Estado, representa una emisión de una deuda pública y ameritaría la aprobación de la Asamblea Nacional.

La creación de la criptomoneda venezolana también viola el artículo 3 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, la cual prohíbe dar reservas petroleras en garantía.

El petro: ilegal y sin respaldo

Willians Ruíz, economista venezolano, le dijo al PanAm Post que el petro es un “sistema fraudulento”.

El petro carece de las condiciones para ser considerada criptomoneda porque surge de manera diferente y con un propósito diferente; este estaría siendo promovido por un Estado y sería soportado por el Banco Central, brindándole así la oportunidad al régimen de que expanda su liquidez monetaria.

Ruíz señaló que la realidad es que el bolívar ha sido destruido y que el petro carece de respaldo.

“Todo el que se introduzca en el mundo del petro puede tener la certeza de que perderá su dinero y su inversión; no se le va a garantizar nada y corre el riesgo de perder, es un sistema fraudulento”, sentenció.

El economista explicó que la criptomoneda carece de respaldo real porque “no hay un andamio legal que respalde tal propuesta y tampoco ha sido aprobado desde la AN”.

Es un sistema que busca capturar las rentas de las personas que honradamente decidan participar en tal engaño y también prestar opacidad y espacio para dar curso a dinero de dudosa procedencia.

El trasfondo

Algunos economistas coinciden en que el criptoactivo solo es una medida del Gobierno para conseguir financiamiento ante las sanciones impuestas por Estados Unidos.

Por otra parte, el presidente de la Comisión Permanente de Finanzas, el diputado Rafael Guzmán, advirtió que se trata de un mecanismo fraudulento, ilegal e írrito, que podría servirle al régimen en situaciones de lavado de dinero: “Cuidado y no se trate de situaciones de lavado de dinero porque no se sabe de dónde saldrán esos recursos, ni a dónde irán”.

Y es que hasta el Gobierno de Donald Trump ha advertido sobre las consecuencias de apoyar al régimen de Maduro en su “criptoinvento” que buscaría lograr financiamiento fuera de los circuitos de influencia de Estados Unidos. Así lo alertó el Departamento del Tesoro:

Una moneda de estas características pareciera ser una extensión de crédito al Gobierno de Venezuela (…) Los estadounidenses que se involucren con la futura moneda digital venezolana pueden estar expuestos a sanciones de Estados Unidos.

Hay que recordar que en marzo de 2018 Trump firmó una orden ejecutiva que prohíbe en Estados Unidos hacer transacciones con el petro.

La orden prohíbe “todas las transacciones vinculadas, provisiones de financiamiento y otros negocios por parte de una persona de Estados Unidos o dentro de Estados Unidos, con cualquier moneda, divisa o ficha digital” emitida por el Gobierno de Venezuela desde el 9 de enero, señala la orden ejecutiva.



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