“El mejor regalo que le podemos hacer en esta navidad a un mamerto es este; Camino de servidumbre de F.A Hayek”, aseguró. (Twitter)

Miguel Polo Polo, nacido en la ciudad de Cartagena de Indias en 1996, es un joven que se volvió viral en las redes sociales por sus polémicas declaraciones en temas políticos.

Criticado por ser negro y liberal de derecha, no hay discusión alguna en la que Polo Polo sea aplaudido o repudiado. Y es que precisamente, el ascenso de la democracia digital y el activismo en Internet ha hecho que se glorifique en poco tiempo nuevos personajes que no le temen a la censura ni al qué dirán.

Una foto con Hayek

Luego de haber publicado una fotografía suya junto con un libro del famoso autor austrolibertario y Premio Nobel de Economía Friedrich Hayek, sus detractores criticaron el mensaje que llevaba consigo, pero esto no pareció intimidar al joven activista político.

“El mejor regalo que le podemos hacer en esta Navidad a un mamerto es este; Camino de servidumbre de F.A Hayek. Les aseguro que esto los sacará de su cloaca intelectual y los conducirá al camino de la luz. Se garantiza en un 99% la desintoxicación izquierdista”, se lee en el encabezado de la imagen.

Algunos liberales señalaron que con este discurso es difícil que este tipo de ideas pueda llegar a más personas.

Al respecto, PanAm Post habló con Polo Polo sobre sus ideas políticas, creencias y sobre lo que significa ser negro y de derecha en el siglo XXI.

El fuerte mensaje publicado en diferentes redes sociales dedicado a los seguidores de izquierda, a los que él llama mamertos, fue visto desde dos perspectivas. Por una parte, hace bien Polo Polo en poner en la discusión pública a autores liberales como lo es el caso de Hayek. Por otro lado, la forma cómo Polo Polo canaliza su discurso contra sus detractores es lo que disgusta a muchos, pero él asegura que esto es una forma de defensa, sobretodo de aquellos que se van en su contra de forma despectiva.

Entonces la pregunta es, ¿cómo un joven cartagenero de escasos recursos que trabajó en varios empleos con un sueldo mínimo llegó a interesarse por las ideas liberales-libertarias?

“Toda mi vida he estudiado en instituciones públicas, por lo que era más probable encontrarme con un grimorio (libro satanismo) que con una obra de Mises o Hayek. Durante mi paso por estas siempre escuché de parte de mis profesores que los empresarios eran unos abusivos capitalistas, que el libre mercado era lo peor porque destruía los empleos nacionales y que Cuba era un paraíso tropical semejante al edén sobre la tierra, donde reinaba la igualdad y la prosperidad.

Aunque todos mis compañeros creían en las mentiras que nuestros profesores decían, en mí había algo que me hacía ir más allá, no sé si intuición o sentido común, pero era como si desde pequeño mi alma tuviera una clara tendencia liberal que hacía que este tipo de ideas colectivas chocaran constantemente con mi forma de percibir la vida”.

Asegura que más allá de ser catalogado como libertario, se siente a gusto dentro de la doctrina del liberalismo clásico, “promuevo un Estado pequeño, con pocas funciones como: garantizar la vida y seguridad de sus habitantes, hacer respetar la libertad de todos sus ciudadanos para que estos puedan perseguir sus sueños y realizar sus proyectos de vida, y, una de las más importantes, proteger la propiedad privada de estos, por más pequeña o grande que esta sea”.

Por otro lado, explicó que se zambullía por horas viendo debates, charlas y conferencias de referentes liberales como Axel Káiser, Javier Milei, Jesús Huerta de Soto, Daniel Lacalle, Gloria Álvarez, Juan Ramón Rallo, entre muchos otros, “me hacían sumergir en profundos éxtasis de múltiples orgasmos intelectuales”.

Ser negro y de derecha

El activismo de Polo Polo, ha hecho que los progresistas lo acusen de vanagloriar y avalar tácitamente a sus “verdugos”. Le critican su posición económica, su color de piel, su afinidad con el uribismo e incluso su sexualidad. Manifiestan que las tesis que defiende son al mismo tiempo lo que permite una supuesta “negación” y “exclusión” de las minorías.

En este sentido, sostuvo que no necesita de un Estado que se entrometa y resuelva una supuesta “reivindicación de derechos”, entre ellos las personas de raza negra.

“No estoy a favor de que se me de una cierta ventaja o privilegio sobre el resto de la población simplemente por ser negro. El día que dejemos la cultura del victimismo y nos demos cuenta de lo fuertes, inteligentes y capaces que puede llegar a ser la raza negra y cualquier otra minoría, ese día dejaremos de necesitar encasillarnos como un grupo vulnerable para poder ingresar más fácil a un trabajo, o con un puntaje más bajo de lo estipulado a la universidad, o inclusive con menos votos al Congreso. Solo ese día seremos libres de verdad”.

El caso de Polo Polo pone entredicho que las conquistas sociales solo le pertenecen a un espectro político, mayoritariamente de izquierda. Y cuando, un negro, como es el caso de Polo Polo o el caso de Jorge Ugueto, que conmocionó las redes, afirma pertenecer a la derecha escandaliza a más de uno.

Cabe recordar el caso de un tuitero colombiano que calificó que es respetable el hecho de que un negro sea de derecha como el ser una vaca y trabajar en un asadero de carne.

Al respecto, el señor Ugueto, magistralmente respondió a la ligereza y aparente falta de identidad política del tuitero Carvajal. En su defensa, se destaca este párrafo:

“Por eso, no quiero que me den trabajo por ser negro, sino por mi capacidad. Cuando dices que ningún negro debe ser de derechas, estás igualando a todo el mundo. Es fastidioso tener que explicar algo tan obvio, pero entre los negros hay de todo: gente brillante y gente estúpida; gente honorable y gente canallesca, gente valiente y gente pusilánime. Hay de todo, pero tú igualas a todo el mundo y te arrogas la autoridad de decir: ‘Puedes ser esto, esto no’”, puntualizó.

Polo Polo añade que los negros que lucharon para que hoy fueran libres no lo hicieron para obtener un trato especial o más privilegios que los blancos.

“Lo hicieron para ser reconocidos ante la ley como iguales a los blancos. Por eso la izquierda me odia y trata de humillarme, pero nunca lo logran porque yo sé lo que soy y para dónde voy. Cuando los negros y todas las minorías ‘vulnerables’ despierten, será el fin de la izquierda y de su discurso progre”.

Cercanía con el uribismo

Entre las muchas criticas, se encuentra su afinidad y cercanía con el partido Centro Democrático, movimiento por el cual se lanzó al Concejo para el periodo 2016-2019. Sin embargo, perdió y aseguró no haber tenido apoyo ni financiación del movimiento.

Esto no lo detuvo, y gracias a un video en donde criticó al excandidato presidencial de izquierda Gustavo Petro, hizo que se codeara con altas personalidades del uribismo. Entre ellos, el expresidente Álvaro Uribe y haber entrevistado al entonces candidato y ahora presidente Iván Duque.

Al parecer, Polo Polo ha tratado de desmarcarse de esta línea, dado que el uribismo viene siendo una tesis de pragmatismo político de derecha de corte colectivista que contradice de manera directa buena parte de su discurso.

Mientras tanto, el joven activista sigue su activismo en redes sociales y al mismo tiempo fortalece sus conocimientos en el área del liberalismo político y de libertad económica.

“La pregunta no es si Polo Polo invita leer a Hayek”

Jorge Eduardo Castro, consultor empresarial y Gerente de Unión Editorial Colombia, editorial encargada de difundir obras de tipo liberal-libertario en el país, le dijo al PanAm Post que los comentarios a favor y en contra fueron menos por la foto que por las afirmaciones con las que él la acompañó.

“También creo que incluso si él no hubiera escrito nada también lo habrían criticado. Los haters no lo van a empezar a querer por una foto, y los que tengan intenciones serias de controvertir con Hayek no se van a quedar tampoco en una sola foto”, dijo.

Añadió que en general su punto es que lo más importante que hizo Miguel Polo Polo fue animar a sus propios seguidores a leer ese clásico de Hayek que es Camino de Servidumbre.

“La pregunta es, ¿cuántos políticos sí han leído esa obra?, que para mí es el texto más importante del siglo XX. ¿Cuántos de los que hablan de “neoliberalismo”?, ¿o cuántos de los que dicen defender la economía de mercado lo han leído?

La pregunta no es si Polo Polo lo invita a leer… es si Timochenko, Petro o Robledo alguna vez asumieron el rigor intelectual de leer textos que contradijeran sus ideas”, concluyó.



Fuente