Miembros de la Policía Nacional de Nicaragua. EFE/Jorge Torres

Managua, 30 nov (EFE).- La emisora Radio Mi Voz anunció hoy el cierre temporal de operaciones en Nicaragua debido al asedio “de la Policía”, en medio de una crisis que ha dejado cientos de muertos y presos en protestas contra el presidente Daniel Ortega, informó hoy su director, Álvaro Montalván.

El cierre fue decidido “ante las invasiones a nuestra propiedad anoche por parte de la Policía, de pretender abrir por la fuerza las puertas de Radio Mi Voz, más las detenciones sin orden judicial, humillaciones y asedios al personal de este emisora”, dijo Montalván a periodistas.

La radio, ubicada en la ciudad de León, en el noroeste de Nicaragua, permanecerá cerrada al menos hasta el 3 de diciembre “por seguridad de nuestro personal, mientras replanteamos nuestro plan de trabajo en este medio de comunicación independiente, comprometido con la verdad”, explicó.

Montalván responsabilizó al jefe de la Policía de León, Fidel Domínguez, “por cualquier cosa que pueda ocurrir con nuestras instalaciones, con el personal de la radio, a mi familia o mi persona”.

El 31 de octubre pasado Montalván fue capturado y golpeado por la Policía, que lo mantuvo desnudo en la cárcel durante más de 30 horas, según denunció en su momento, y hace dos días una patrulla detuvo en la calle a un periodista de la emisora para realizarle una requisa.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) condenó “enérgicamente este asedio, contra los periodistas independientes”.

La captura, amenazas y agresiones de la Policía y grupos oficialistas hacia periodistas han sido calificadas como la más reciente “etapa de represión” del Gobierno, desde el estallido social de abril pasado, ha advertido la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La CIDH y la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) han responsabilizado al Gobierno de “más de 300 muertos”, así como de ejecuciones extrajudiciales, torturas y otros abusos contra los manifestantes y opositores, desde el estallido contra Ortega en abril pasado.

Ortega, quien reconoce 199 muertos y 273 reos a los que califica de “terroristas”, “golpistas” y “delincuentes comunes”, rechaza la responsabilidad, y sostiene que venció un intento de “golpe de Estado”

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario por el saldo mortal en las protestas, tras 11 años de Gobierno.

Fuente