A principio de semana se conoció que el expresidente Álvaro Uribe sería llamado a indagatoria por parte de la Corte Suprema de justicia, por los presuntos delitos de obstrucción a la justicia, soborno y manipulación de testigos.
De inmediato hubo revuelo en el país, y gran parte de la opinión pública no sólo dio por hecho que Uribe Vélez era culpable sino que además sería condenado.

Pero en los últimos días se han venido conociendo testimonios y documentos que demostrarían que los delitos de los cuales acusan a Uribe, serían por el contrario, un complot en su contra.

Abogados, fiscales especializados, el exfiscal General de la Nación Jorge Perdomo y el magistrado de la Corte Suprema de Justicia Leonidas Bustos (Cartel de la Toga), estarían implicados en el entramado.

Todo esto orquestado por una ficha clave, Daniel Coronell, quien a través de Noticias Uno y su columna en la Revista Semana, se dedicó a publicar las supuestas investigaciones que demostraban la supuesta culpabilidad de Uribe en los hechos pero que no era más que la máquina propagandística de quienes buscan inculpar al hoy senador.

Si Uribe es culpable o no, sólo lo dirá el tiempo, lo que si es claro es que ninguna de las pruebas presentadas en su contra hasta ahora es contundente, por el contrario, en la medida que pasan los días y se conocen más detalles de la investigación, cada una de las supuestas pruebas pierde peso y credibilidad.