Sobre egos, falsas modestias, hipocresías y tergiversación de la verdad (Archivo)

¿Saben cuál fue la fuente de inspiración de Honoré de Balzac para escribir La Comedia Humana?

La Historia Natural de Buffon. El fundamento del autor fue la rigurosa observación y comprobación de lo que afirmaba. La mayoría de los textos describen y clasifican a los animales.

A Balzac se le ocurrió estructurar en forma análoga una novela gigantesca, que incluyera decenas de historias mediante las cuales, retratara a la realidad social de su época. Esa ocurrencia surgió porque estaba convencido de que en la sociedad humana –en forma análoga al mundo animal- existen “especies sociales”.

Todo esto nos vino a la mente al contemplar al mundo social actual. Lo hacemos con una mirada que abarca horizontes mucho más amplios que nuestra estrecha comarca, llámese Uruguay o América Latina.

Certero estuvo Balzac al definir a la sociedad humana como una “Comedia”. Aunque quizás, más adecuado hubiera sido tildarla de “tragicomedia” y en ocasiones, de tragedia.

Desde esa perspectiva, vemos a personajes que exhiben impúdicamente sus enormes egos pero que cierta prensa internacional cataloga de “humildes”; hipocresías referidas a un pretendido “sentido humanitario”, que podrían ser fácilmente desenmascaradas por cualquiera que no actúe con liviandad; tergiversaciones brutales de la verdad histórica que periodistas con escaso rigor y ética profesional, repiten como loros descerebrados; obras de ficción que se hacen pasar por documentales; y tantas otras cosas por el estilo.

Cada una de esas situaciones encierra un “tipo” humano específico que, a la manera de Balzac, expondremos como pequeñas narraciones:

-CUADRO PRIMERO: En el marco de los festejos por el 50 aniversario del Banco Central de Uruguay (BCU), dicha institución encargó dos investigaciones sobre su historia. Estuvieron a cargo de dos prestigiosos equipos de profesionales universitarios.

Las bases establecían que “Se espera que el documento de investigación que se proyecta, incluya un relato histórico en su dimensión como institución pública y agente clave del Estado”. Además, “que la investigación relate la evolución de la institución en materia de su organización y estructura, sus etapas y procesos de gestión, gobernanza, toma de decisiones, valores y comportamientos”.

Se pagó por esos trabajos USD $63.000 -con dineros públicos- y sus autores daban por descontado que serían publicados en formato libro. Sin embargo, las autoridades no lo hicieron sino que los sepultaron en un lugar recóndito de su página web.

¿Qué fue lo que sucedió?

Que al presidente del BCU – Mario Bergara- no le gustaron porque consideró que le daban más relevancia a la gestión de algunos expresidentes de la institución que a la suya propia…

-CUADRO DOS: Al expresidente de Uruguay –José “Pepe” Mujica- se lo describe como alguien que se destaca por su humildad. Sin embargo, acudió en persona al Festival de Cine de Venecia donde se proyectaban dos películas que lo tenían como protagonista. Una era el “documental” de Emir Kusturica titulado “El Pepe, una vida suprema” y la otra “La noche de los 12 años” basada en el libro Memorias del calabozo, obra que forma parte del proceso de tergiversación histórica con la cual los tupamaros buscaron exitosamente “lavar” su imagen.

El primero de los films mencionados fue realizado por encargo. En el Festival, Mujica se comportó como una estrella hollywoodense: presentó junto a Kusturica la película, firmó autógrafos y dio conferencias de prensa.

-CUADRO TRES: Mujica teniendo encima los flashes de la prensa internacional, manifestó consternación por las tragedias de Venezuela y Nicaragua. Expresó solidaridad con esos pueblos, sus dolores y desgracias.

Sin embargo en el backstage, sus acciones no acompañan esas palabras. Cuando aún eran cándidos, los venezolanos y los nicaragüenses mediante cartas privadas le pidieron a Mujica -amigo de los dictadores Hugo Chávez, Nicolás Maduro y Daniel Ortega- que los apoyara.

Su respuesta fue el silencio o abogando en voz alta por la no intervención, sin considerar que venezolanos y nicaragüenses están muriendo vilmente.

En Venecia repitió su mantra: “A veces los pueblos necesitan ayudas, pero hay ciertas ayudas en el mundo que más vale andar solo”, “Lo que menos necesitamos en América Latina es que nos intervengan”, “Nicaragua o Venezuela deben arreglar sus propios problemas”.

Sin embargo, con total descaro ha intervenido personalmente en las campañas electorales de Argentina y Brasil a favor de sus amigos políticos…

-CUADRO CUATRO: Kusturica presenta su cinta como “un documental” cuando en rigor, es ficción. Exhibe poco rigor profesional porque no se preocupó por chequear lo que expone. Sus imágenes apelan a las emociones y no a mostrar una realidad que, por cierto, está muy alejada de la romántica que exhibe.

Mostraremos algunas “perlas” de ese collar.  

  • El cineasta destacó que durante el gobierno de Mujica se redujo la pobreza del 39 %  que había cuando llegó al poder al 11% actual.

Las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística cuentan otra “historia”. Cuando asumió Mujica en 2010, la pobreza era de 18,5% y al finalizar su mandato en 2015 había descendido a 9,7%. La metodología es por Línea de Pobreza (que tiene en cuenta los ingresos percibidos por los hogares y por tanto se computan las ayudas monetarias que otorga el Estado) y no por Necesidades Básicas Insatisfechas, que presenta una “foto” más auténtica de la situación.

Hay consenso generalizado en que nunca se vio a tanta gente durmiendo en la calle como ahora. Esta percepción es confirmada por el Índice de Desarrollo Humano elaborado por la ONU: en 1994, Uruguay se situaba en la posición No. 45; en 2017, había descendido al No. 55. Durante el período de Mujica giró en torno al No.126…

  • Kusturica considera que ha retratado a alguien muy real, “en un momento en el que en este planeta hay falsedades por todas partes”. Asimismo, que “En el mundo corrupto de hoy tenemos a alguien que no lo es”.

Con respecto a esas afirmaciones, el panorama no está tan claro. Hay muchas dudas sobre los negocios que durante su administración, realizaron miembros de su grupo político -mediante la empresa “Aire Fresco”- con las corruptas autoridades venezolanas. Pero está probado fehacientemente que dicha compañía contribuyó con la campaña electoral de Mujica de 2014.

Las sospechas se acrecientan porque se impidieron las investigaciones parlamentarias para tratar de dilucidar ese asunto y se asfixió económicamente al Poder Judicial.

Esteban Valenti -quien conoce bien los entretelones del partido oficialista porque integró sus filas-  afirmó:

“El Frente (Amplio) no echa de sus filas al exvice-presidente porque sabe demasiado: ¿un partido que tiene el poder, ¿por qué no se saca de arriba a dos personajes que están absolutamente incinerados ante la opinión pública, como De León y Sendic? Muy simple: porque Sendic sabe todo de los negocios con Venezuela, ¿está claro? […] Porque sabe demasiado’ “.

Agregó, que los negocios de la dictadura de Maduro con Aire Fresco continúan hasta hoy…

-CUADRO CINCO: La periodista de EFE -Alicia García de Francisco- al reseñar la presentación del film de Kusturica expresa -demostrando poco rigor y/o ética profesional- que Mujica y demás tupamaros estuvieron más de 12 años en la cárcel por “luchar contra la dictadura militar”.

Esa afirmación da hasta vergüenza ajena. ¿Por qué no se asesora bien antes de escribir?

Los tupamaros comenzaron sus acciones delictivas en 1963, cuando Uruguay era un ejemplo de democracia en el mundo. Su intención era imponer mediante la violencia un totalitarismo comunista. Cuando fue el golpe de estado en 1973, Mujica  ya estaba en la cárcel y ahí permaneció los 13 años que duró la dictadura militar.

Para finalizar, invitamos al lector a ubicar a cada uno de estos personajes en la “especie” humana que mejor le cuadre…

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