“Mucha gente dice que en nuestro país es peligroso ser joven, yo agregaría que es aún más peligroso ser estudiante porque las autoridades ven a alguien con una mochila y comienzan a perseguirlo”. (Flickr)

Estudiantes de universidades estatales de Nicaragua denuncian que están siendo expulsados para luego ser entregados a la Policía y acusados de terrorismo por participar en las protestas en contra del régimen dictatorial de Daniel Ortega.

“Como nos van a dar de baja en estos días (que la universidad ha convocado para regresar a clases) la Policía ya va a tener nombres y caras, porque hay una denuncia ante la Fiscalía”, explicó para el diario La Prensa un estudiante de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), que no quiso identificarse para evitar represalias.

La Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) ya estaba realizando un proceso similar en el que expulsaban a sus estudiantes y días después eran capturados y presentados como terroristas.

Cabe señalar que más de un centenar de estudiantes han sido expulsados por motivos políticos y tan solo de la UNAN de Managua ya han sido acusados de terrorismo ocho estudiantes. Entre ellos está Jonathan López, integrante de la Articulación de Movimientos Sociales y de la Alianza Cívica.

“Mucha gente dice que en nuestro país es peligroso ser joven, yo agregaría que es aún más peligroso ser estudiante porque las autoridades ven a alguien con una mochila y comienzan a perseguirlo, a detenerlo y a vulnerar sus  derechos a la integridad física”, comentó el abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Pablo Cuevas.

Universidades están coludidas con poderes del Estado

Cuevas explicó que las instituciones universitarias públicas han perdido su autonomía desde hace mucho tiempo y aseguró que ahora están coludidas con los poderes del Estado.

“Desde hace muchos años en nuestro país se perdió la autonomía universitaria, es así que las autoridades del partido (gobernante) toman las decisiones en las universidades estatales y por lo tanto hay una colusión entre las autoridades administrativas de las universidades y las autoridades policiales para poder detener y procesar a estudiantes que protestan por violaciones a la autonomía universitaria”, dijo el defensor de derechos humanos.

De acuerdo con los diarios locales, los estudiantes han sido expulsados incluso por haber publicado en redes sociales comentarios críticos en contra del régimen. Sin embargo, las razones que da la universidad son distintas. Afirman que los estudiantes han sido expulsados por supuesto irrespeto contra docentes, compañeros y personal administrativo de las instituciones.

“Hace 15 días recibí una citación donde yo había agredido físicamente y verbalmente a tres de mis compañeras de clases, Eda Carolina Guido, Lisseth Martínez y Edda Vivian Álvarez. Luego la universidad vino, pegó mi nombre en el mural con mi expulsión y no me lo notificaron”, comentó Diurbel Altamirano, quien aclaró que desde que se declaró en desobediencia estudiantil no ha regresado a la institución ni visto a ninguna de las compañeras que supuestamente agredió.

Además de estudiantes, profesores y médicos también han sido acosados y despedidos por manifestar alguna posición crítica contra el Gobierno.

“Son despidos por discriminación política, nos acusan incluso en las redes sociales de terroristas y golpistas, cuando los que le están dando el golpe a la Constitución son ellos”, manifestó  el doctor Carlos Roberto García, despedido el pasado mes de septiembre.

En lo que va corrido desde el mes de abril, ONG de derechos humanos ha denunciado que más de 500 personas que se han manifestado contra la dictadura de Ortega han muerto a manos de las fuerzas represivas del Estado, cientos han sido heridas y detenidas, y decenas han desaparecido.



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