Parece que, al ex parlamentario y ex director de la Aeronáutica Civil, Alfredo Bocanegra Varón, se le ha olvidado el dudoso pasado con el que cuenta y ahora pretende tomarse la Alcaldía de Ibagué, valiéndose de cuanta artimaña, como él lo sabe hacer, solo por sus ansias de poder.

Y es que recordemos que este señor, que fue destacado en el gobierno corrupto de Santos, el escándalo lo persigue, salió de su cargo en la aeronáutica civil en medio de un alboroto por malos tratos y denuncias en las que había influenciado para la contratación de 12 personas a cambio de favores políticos.

Su pelea con el general Juan Carlos Ramírez, fue el detonante para que Bocanegra presentara su renuncia, es que el ex parlamentario pretendía cambiar los protocolos en la seguridad de los vuelos a Colombia durante la visita del Papa Francisco, exigiéndole a Ramírez que firmara una autorización, de última hora, que permitiera el ingreso de una persona armada a las aeronaves en las que se movilizaría el sumo pontífice.

A ese escándalo se le sumo los señalamientos de manejos inadecuados dentro de la institución, maltrato a los funcionarios que tenía a cargo y realizar viajes con recursos públicos, de hecho, se comprobó que utilizó un avión para ir a ver un partido de la Selección Colombia, situación que no fue sancionada por la Procuraduría General de la Nación.

Una lista bastante larga de escándalos. Con tan nefasto prontuario disciplinario, judicial y personal, los ibaguereños no merecen que un personaje como este, que aún no sabe ni manejar su temperamento, tome la alcaldía disfrazándose de cordero y amparándose en el nuevo partido Colombia Renaciente apadrinado nada más y nada menos que por el ex presidente Santos, el corrupto mayor.