Ya Ustedes saben que Daniel Samper Ospina no es santo de la devoción de este portal por ese estilo de humor solapadamente bellaco que lo caracteriza. Ya saben que no me gusta como se mete con la gente del común que no puede defenderse. Ya saben que lo hackearon por Twitter y que como bonus trackse hicieron con sus correos electrónicos. Ya saben que atraparon al hacker Johan Armando Cubillos a/k/a Sophie Germain y que le espera una temporada en la cárcel, aunque le haya pedido perdón a Samper Ospina. And the music.

Entonces, ¿para que seguir con el tema?

Bueno, no quiero dañarle su rebaja de pena a Johan Armando Cubillos, pero dudo que en el fondo esté arrepentido de haber hecho lo que hizo. Cubillos está buscando como rebajar su condena mostrando arrepentimiento, violó la ley sin duda (a nadie le gusta que lo hackeen), pero no deja de llamar la atención la motivación inicial del hacker: tanto le disgustó tanto la hipocresía de nuestro Larry Flynt criollo, que decidió exponerlo como la escoria que es (y de contera a Julio Sánchez Cristo).

Falta casting para darle contraportada: la más famosa es sylvana, de resto hay una marimacha y marcela alarcón, que es arrechante pero gurrecito. un hit adentro, pero son exageradas para contraportada. ¿qué me sugieres, se lo planteo de entrada a sylvana? ¿qué me aconsejas?¿cómo las ves tú?guárdame la espalda, tú no has visto nada.

Sí, con estas palabras y con este talante despreciable es como se manejan las decisiones “editoriales” en la Revista SoHo. Pero, que esperábamos? Esto es pornografía. De paso les diré que soy de los progresistas que creen en la libertad de expresión (esa en la que Samper Ospina gusta de envolverse para volverse un mártir “respetable”, como lo hacen todos los pornógrafos), pero se opone a la explotación de la mujer y de su dignidad.

Si el “Bolillo” Gómez cometió un delito al golpear en público a su presunta amante, pues Samper Ospina es el proverbial burro hablando de orejas al burlarse con sevicia de él, considerando la forma denigrante en que considera a sus “modelos”, mujeres despesperadas por su cuarto de hora y la fama y el dinero que éste les pueda proporcionar, pues tiene suerte nuestro nunca bien ponderado Danielito Samper que lo que hace no sea considerado delito.


A la larga es tan vil como “Bolillo”… y el de las “mujeres de La W.”

 

Posdata: Gurrecito sería un término llanero que significa feo(a).