Andan circulando en las redes sociales las cartas de una baraja de naipes con las caras de los políticos más corruptos de Colombia, encabezada con el “As” de diamante por el presidente de nuestro país, Juan Manuel Santos.


Esta ingeniosa forma de mostrarle y recordarle a los colombianos quienes son los políticos más corruptos de su nación y que aparte han hecho pactos mezquinos con el grupo terrorista más grande de su historia, nos rememora a la estrategia que usó Estados Unidos para mostrarle al pueblo irakí quienes eran los tiranos líderes que los habían maltratado durante décadas y que ahora iban a ser derrocados por la vía de la fuerza.
Y así fue, desde el sanguinario dictador Sadam Hussein, quien fue capaz incluso de usar armas químicas contra su propio pueblo, hasta el último de sus colaboradores fueron capturados o dados de baja para devolverle a Irak el derecho a ser de nuevo un país libre y democrático. Así mismo se espera que estas cartas en nuestro país nos recuerden a todos los colombianos el viacrucis que durante casi ochos años hemos tenido que padecer por culpa de un desgobierno lleno de corrupción, mermelada e ineptitud, y que sea una invitación a que por medio de la vía democrática los derrotemos para que nunca más tengamos que vivir algo como lo que hemos vivido hasta ahora y para evitar llegar en algún momento a la situación por la que pasa Venezuela.