Según Douglas Farah, consultor de seguridad nacional de los Estados Unidos, excorresponsal del Washington Post en América Latina y autor de libros como ​”El Mercader de la muerte”​, las FARC gracias y al amparo de los beneficios de ​”valija diplomática”​ que Juan Manuel Santos les otorgó cuando los guerrilleros viajaban a La Habana para negociar la paz con el Gobierno, lograron sacar parte de la fortuna que tenían acumulada en Colombia. Después de cuatro años de investigación, Farah ha identificado más de 2 mil millones de dólares en transacciones sospechosas que involucran a los fondos de las FARC. Estos fondos fueron ingresados al sistema financiero internacional a través de una red de gobiernos aliados de las FARC en América Latina. “A fondo, lo que las FARC lograron, fue sacar de Colombia hacia Cuba, en los vuelos de los negociadores, el dinero recaudado del narcotráfico. Y es que como el presidente Santos les otorgó privilegios de “valija diplomática”, las FARC podían sacar lo que quisieran. Entonces, de esta manera, lograron sacar mucho del efectivo que tenían enterrado, además del oro u otros valores hacia Cuba, desde donde se enchufaron con la estructura de su gran amigo y aliado de las FARC, el salvadoreño, José Luis Merino, conocido como el comandante Ramiro”. José Luis Merino, viceministro de inversión extranjera de El Salvador (país con economía dolarizada) y aliado durante años de las FARC. Además, Douglas dice que la Empresa de Petróleos de Venezuela, PDVSA, es un pilar fundamental en el esquema de lavado de las FARC, porque el dinero del grupo termina siendo repatriado a través del petróleo que la estatal petrolera vende a dos empresas subsidiarias de PDVSA en centroamérica. La primera es “Alba Petróleos” de El Salvador, de la cual José Luis Merino es uno de los altos directivos y la segunda es “Albanisa Petróleos” de Nicaragua, controlada por el presidente Daniel Ortega. ¿Cómo la hacen? “Escondiendo dinero entre más dinero”, así lo describe Douglas Farah. PDVSA vende petróleo, a sus empresas en Centroamérica, con precio subsidiado; a su vez, estas empresas venden ese petróleo subsidiado, o sus derivados, al mercado a precio oficial. Entre las ganancias, meten la plata del narcotráfico y así les lavan a las FARC, los millones de dólares que tenían enterrados en Colombia y que no podían meter al sistema financiero internacional. Unos movimientos financieros que le permitirían a las FARC mantener en el exterior, el patrimonio acumulado que lograron sacar. Recursos que, según el fiscal general Néstor Humberto Martínez, ya están usando para hacer política en Colombia.

CARACOL RADIO Colombia 27/10/2017