El director de cine colombiano Ciro Guerra está en el ojo del huracán luego de que ocho mujeres lo acusaran de acoso y abuso sexual entre los años 2013 y 2019. Guerra, famoso por ser el primer colombiano en tener una nominación a los premios Óscar por la película ‘El abrazo de la serpiente’, recientemente dirigió la película ‘Esperando a los bárbaros’ en la cual dirigió a Johnny Deep.

El portal Volcánicas dio a conocer una investigación que involucra al director Ciro Guerra en la que ocho mujeres lo acusan de haber sido víctimas suyas de acoso sexual; una lo acusa de haber sufrido abuso sexual.

En la investigación se señala que el director aprovechaba las fiestas durante sus viajes internacionales para acercarse a sus víctimas, hacía uso de la fuerza para obligarlas a darle besos y tocarlas, pese a que ellas se negaron en múltiples ocasiones.

Así mismo, se resalta que  el director colombiano hacía uso de su fama e influencia en el gremio del cine para presionar a las mujeres, a través de ofrecimientos laborales y de contactos profesionales.

“Los testimonios siguen un patrón que incluye incómodas conversaciones de índole sexual, invitaciones a su hotel u apartamento, el uso de la fuerza para tocarlas sexualmente, besarlas y, en un caso, abusar sexualmente, a pesar de que ellas le dicen que “NO” de forma clara, directa y reiterada. También muestran cómo Guerra usa su prestigio profesional para intimidar y establecer relaciones de poder abusivas frente a las agredidas”, se puede leer en la investigación de Volcánicas.

La investigación fue hecha a partir de entrevistas con las víctimas, en las que según Volcánicas, mostraron grabaciones y chats de soporte.

Uno de los casos más recientes, mostrados en la investigación, es el de Beatriz (el nombre real de la víctima fue cambiado para proteger su identidad), ocurrido en Nueva York, en 2019.

Beatriz cuenta que, durante el Colombian Film Festival, el 28 de marzo, le presentaron a Ciro Guerra en uno de los teatros; allí ella le comentó que se sentía orgullosa de su trabajo como director.

Tras dicho encuentro, Beatriz relata que no hablaron más, pero volvieron a cruzarse en una fiesta del festival que se realizaba esa noche:  “Él empezó como a intentar sacarme a bailar y al comienzo fue chévere, luego se volvió más intenso, entonces me sacaba a bailar todo tiempo (…) yo me le pegaba a otra persona o trataba de escaparme, pero se volvió aún más intenso“.

Cuando la gente se empezó a ir de la fiesta, Beatriz cuenta que quiso irse hacia las 3 a. m. y se despidió del director diciéndole: “Chao, me voy, nos vemos en Cannes, suerte con todo”. Luego, salió a esperar un Uber y fue alcanzada por Guerra, quien decidió subirse con ella, pues iban al mismo sector.

Él empezó a ponerme la mano en la rodilla, y yo a corrérsela con la cartera. Yo trataba de hablar de cosas de trabajo, y el man intentó darme un beso y empezó a manosearme la entrepierna. En ese momento le dije: “Lo siento mucho, yo tengo novio y no me interesa.”, y Ciro me respondió: “¿Y si no tuvieras novio qué pasaría?”, y le dije “¡Pues es que yo tengo novio! Y no pasa nada, pero pues ¡no!”, relata Beatriz.

Tras lo ocurrido, Beatriz manifiesta que Guerra le volvió a poner la mano en la rodilla y empezaron a forcejear.

“Era yo tratando de que no me tocara la vagina, yo trataba de correrle la mano, entonces no alcanzó a tocarme ahí. El man intentó por segunda vez darme un beso y le dije: “¡Hey! ¡Ya te había dicho que no! De verdad, ¡no quiero darme besos contigo!”. Él empezó a ponerse molesto, me dijo: “¿Tú sabes que voy a ser uno de los jurados en Cannes, de la Semana de la Crítica?” y yo le dije: “Sí, sí vi las noticias, te felicito”. Entonces el man empezó a decirme “¿No quieres ir a mi hotel? ¡Tengo un hotel increíble! ¿No quieres pasar una noche conmigo? ¿No quieres tener unos orgasmos?”. Durante todo ese tiempo él estuvo tratando de manosearme la entrepierna y yo tratando de quitarlo”.

Beatriz cuenta que la situación terminó gracias al conductor del Uber que, pese a no hablar español, detuvo el carro y le dijo al director que ya había llegado a su destino, pese a que esto era mentira.

Al igual que Beatriz, siete mujeres más contaron en la investigación cómo fueron víctimas del director de cine.

Fue durante el Colombian Film Festival de 2019 en Nueva York, marzo 28 de 2019. Con unos amigos había ido a ver la película de estreno de ese día en el festival y luego íbamos a ir a la fiesta. Fue en los teatros cuando me presentaron a Ciro. Me lo presentó el que era mi novio en ese entonces. Aunque en ese momento no le dijo que yo era su novia, le dijo: “Te quiero presentar a esta chica que trabaja en cine también y está muy orgullosa del trabajo que has hecho”. Cuando me lo presentó, yo le dije que me parecía una chimba que fueran a hacer, o que hubieran hecho, una serie con Netflix en el Amazonas. Fue una conversación súper corta. Después me despedí de mi amigo y me fui a encontrar con mi amiga Leila y con otros dos amigos para ir a la fiesta.