El exalcalde de Chía, Guillermo Varela Romero, entre 2012 y 2015, suscribió un contrato que tenía por objeto la construcción de una planta de procesamiento de aguas residuales y su puesta en funcionamiento con tecnologías únicas de descontaminación.

“Tras el aumento de la población en este municipio, el proyecto de obra pretendía, además, la limpieza de las aguas negras provenientes de las empresas y de sus habitantes, las cuales eran vertidas al río Bogotá. Para tal fin, Varela Romero firmó un contrato el 18 de noviembre de 2015, días antes de finalizar su mandato, el cual habría sido ajustado de tal manera que violó las normas contenidas en el Estatuto General de Contratación de la Administración Pública“, relató el investigador del caso.

De acuerdo con la investigación, el pago del dinero se realizó por un valor de 5’468.000 dólares a una cuenta bancaria en Miami Florida (Estados Unidos) a una empresa diferente a la que aparece en el contrato.