Fredy Anaya, el candidato famoso por su participación en fraudes electorales, específicamente en la compra de votos, es la nueva apuesta de la familia Aguilar.

Hace instantes se dio a conocer el apoyo de Richard Aguilar en la candidatura de Fredy Anaya, el primero en su afán de monopolizar y perpetuar el gobierno de su familia. El segundo, fiel a su deshonroso accionar, resguardándose en el árbol que más sombra le dé con tal de mantener su esperanza de conseguir poder.

Nuevamente, Anaya subestima a la ciudadanía bumanguesa, hay que tener muy poca visión para creer que el pueblo no va a permitir los mismos con las mismas, que el pueblo está cansado del mismo desgobierno.

Por su parte, la familia Aguilar mueve sus fichas y por diferentes bandos, recordemos que no es el primer intento desesperado por tener injerencia en las próximas elecciones regionales.

Claramente, es una movida que de estratégica tiene muy poco y que, en lugar de potenciar sus aspiraciones en su codiciosa búsqueda de poder, va en contravía de alguna oportunidad de conseguir la Alcaldía de la ciudad bonita.

Mantengámonos firmes, Bucaramanga. No admitamos a los mismos con las mismas. Nosotros tenemos el sartén por el mango. Nuestro representante, quien tendrá la obligación de brindar soluciones reales ante nuestras necesidades, no puede estar manchado por antecedentes corruptos.