El alcalde de Tuluá, Gustavo Vélez, el de las ideas brillantes, el mismo que propuso la creación de un ‘marihuanódromo’ para que la gente fume marihuana, sin multas, sin importar las prohibiciones que rigen la seguridad y bienestar de la sociedad.

Ahora está usando su poder administrativo desde la alcaldía para hacer política, apoyando al candidato que siga su gestión, haciendo propaganda a través de los taxistas, quienes se pasean por toda la ciudad con afiches que dicen “El que diga Vélez”.

Está más que claro que el alcalde está participando en política para influir en las decisiones de los votantes.

Ante esta situación, un grupo de juristas y veedores ciudadanos en los próximos días emprenderán acciones jurídicas contra Vélez.

Tuluá quiere el cambio, pero el cambio del alcalde, y que no sigan robando al municipio, como lo ha robado el señor Gustavo Vélez.

Tulueños piden a gritos que no apoyen el continuismo, muchos de los que apoyaron a Vélez para que fuera elegido alcalde de Tuluá,  hoy día no quieren saber nada de quien sería su candidato, es decir, el hoy precandidato Jorge Castaño.