Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció que llegó a un acuerdo con el banco israelí Hapoalim que pagará 30 millones de dólares y cerrará todas sus operaciones en su país sede al confesar que estuvo involucrado en una conspiración de lavado de dinero dentro del escándalo internacional de corrupción y sobornos de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) y otras federaciones de fútbol.

Según el documento acuerdo de declaración de la admisión de los hechos, entre el 10 de diciembre de 2010 hasta el 20 de febrero de 2015, el personal del banco conspiró con ejecutivos de marketing deportivo, incluidos los asociados con Full Play Group S.A., un negocio de medios deportivos y marketing con sede en Argentina, y otros, para lavar al menos 20.733.322 millones de dólares en sobornos. A cambio de esos sobornos, los directivos del fútbol otorgaron los derechos de transmisión de partidos y torneos a los ejecutivos de marketing deportivo y sus empresas.

El banco israelí, que opera en Suiza, también aceptó que esta conspiración de lavado de dinero lo hizo a través de varios de sus empleados.

Al respecto, el fiscal general adjunto Brian A. Benczkowski, de la División Criminal del Departamento de Justicia dijo que: “Durante casi cinco años, los empleados del Bank Hapoalim utilizaron el sistema financiero de Estados Unidos para lavar decenas de millones de dólares en pagos de sobornos a funcionarios corruptos de fútbol en varios países”.

Pero eso no es todo, Hapoalim también admitió que conspiró para lavar dinero a favor de Luis Bedoya, quien se desempeñó como presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, vicepresidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) y miembro del comité ejecutivo de la FIFA.

“La sucursal BHBM en Miami y BHS permitieron que las cuentas controladas por Bedoya se usaran para recibir pagos ilícitos de sobornos y comisiones ilegales. En noviembre de 2015, Bedoya se declaró inocente de la conspiración fraudulenta y la conspiración de fraude electrónico en el distrito este de Nueva York. Él está esperando sentencia”, se lee en el documento de acuerdo.