El día de ayer rindió testimonio ante la Procuraduría General de la Nación, Luis Carlos Hernández Oliveros, hijo de Rodolfo Hernández alcalde de Bucaramanga por el escándalo de corrupción en Vitalogic y sobre el contrato de corretaje que se estructuró para este proyecto.

Ante la procuradora segunda delegada para la contratación estatal, Gloria Janeth Quintero, Luis Carlos Hernández dio su versión sobre el polémico contrato de corretaje que creó una tormenta política y judicial en Bucaramanga. La audiencia se llevó a puerta cerrada.

El famoso contrato de corretaje o intermediación es una gestión por la cual el hijo del alcalde estaría cobrando una comisión por 100 millones de dólares para lograr que Vitalogic se hiciera un contrato por valor de 250 de dólares cuyo objeto era instalar una máquina para convertir las basuras que llegan a El Carrasco en energía.

Por este mismo caso la Fiscalía General de la Nación imputará cargos a José Manuel Barrera, gerente para época de de la Empresa de Aseo de Bucaramanga, Ruben Enrique Amaya Vanegas, jefe de disposición final de la Emab, y al contratista Jorge Hernán Alarcón Ayala.