El periodista Daniel Coronell decidió jugarse el todo por el todo para buscar la caída del Fiscal. Ahora su estrategia consiste en aliarse con los fiscales que internamente han sido enemigos del Fiscal General Néstor Humberto Martínez con el fin de buscarle el quiebre. Tan pronto se supo la noticia de la nulidad de la orden de captura por violación al debido proceso y porque no se han tenido en cuenta todas la pruebas en el caso del empresario colombo español Carlos Mattos, el periodista buscó a un juez perteneciente a la cuerda del anterior Fiscal Montealegre para que emitiera a gran velocidad una segunda imputación en contra del empresario pero donde quedara clara la insinuación de que el Fiscal Martínez habría participado en los hechos de soborno.

Carlos Mattos asegura que le resulta muy sospechosa esa nueva imputación y muy extraño que la fiscalía publicara una comunicación en la que habla de una segunda acusación que hará el ente acusador. En una carta enviada por el empresario asegura que “resulta sospechoso que este nuevo caso se haya originado en la declaración del señor Dagoberto Rodríguez, un delincuente confeso”. También dice que le resulta bastante curioso que la nueva acusación se haya realizado tres días después de que un juez de la República hubiera revocado la solicitud de medida de aseguramiento en su contra. Pareciera que alguien estuviera en un juego de ping pong en donde se tiene una respuesta inmediata cada vez que algo le favorece.

En una operación relámpago la Fiscalía informó unas evidencias recaudadas según las cuales se habrían cancelado más de $100 millones a una juez y en la que se tiene a gran velocidad la prueba de que uno de los pagos lo habría efectuado directamente el señor Dagoberto Rodríguez Niño, supuestamente enviado por Mattos. Además sorprende contra todas las usanzas que “a pesar de ser domingo, la Fiscalía General hubiera publicado una comunicación en la que lo citan para imputarle un nuevo cargo de cohecho. Justo el mismo día en que se publica al columna de Daniel Coronell en Semana. Otro punto que destaca el empresario es que esta nueva acusación haya sido realizada precisamente por el abogado que perteneció a la oficina de Néstor Humberto Martínez, quien según Mattos fue quien expidió la factura en la que la oficina de Martínez Neira le cobraba sus discutibles honorarios.

En la columna del periodista se habla de un dinero que se le habría entregado a la juez que ya había tomado una decisión, luego el supuesto dinero no se entregó para producir una decisión sino que habría llegado después de que ella decidiera. Para los expertos en esta caso no podría existir el soborno por cuanto este no es un delito que se configure a posteriori. Todo hace ver que existe la posibilidad de que después del fallo la juez haya pedido una suma de dinero pero en este caso el delito de agradecimiento no existe. Si la juez decidió motu propio y luego decide cobrar o recibir habrá incurrido en varias conductas punibles diferentes a cohecho o soborno, lo que supone que el empresario no estaría inmerso en este tipo de delitos.

Esto hace suponer a los defensores de Mattos que se trata de una estrategia más mediatice que jurídica y que para Mattos está inspirada en que el periodista ha presionado con la intención de perseguir al fiscal e involucrarlo en un soborno que jamás existió.