Consecomercio informó que cerca de 40% de los negocios en el país han cerrado durante este 2018. (Twitter)

 

Venezuela llega al final de 2018 con muy malas noticias. En las últimas dos semanas, se han revelado indicadores socio-económicos y de calidad de vida que muestran un panorama nada alentador, mientras los recientes anuncios del régimen de Nicolás Maduro no dan señales de un cambio de rumbo.

El pasado jueves 29 de noviembre, Maduro lanzó un “nuevo” plan económico que incluyó el aumento del Petro a de 3.600 a 9.000 bolívares y del salario mínimo de 1.800 a 4.500 bolívares, y a menos de una semana de estos anuncios, “la inflación acumulada alcanzó 3.372%, mientras que la variación del tipo de cambio fue de 601%”, según análisis de la firma Ecoanalítica.

En caída libre producción petrolera y precios

Y mientras la producción petrolera del país continúa disminuyendo, también lo hace el precio del barril del crudo venezolano. Según cifras de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en octubre Venezuela produjo alrededor de 1,1 millones barriles diarios que, con respecto a diciembre del 2017, significa una caída de 740.000 bpd. Mientras que según Petroguia, el precio del barril cayó más de US$21 en dos meses.

El precio del petróleo venezolano se cotizó durante la última semana de noviembre en US$54,04, cifra que indica una caída US$21,87, 28,81%, con respecto a su pico más alto del año que fue de US$75,91 registrado durante la primera semana de octubre, según el reporte semanal del Ministerio del Petróleo de Venezuela citado por Petroguia.

Negros indicadores del BCV

Por su parte, a finales de noviembre ante la amenaza de que el país fuera expulsado del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central de Venezuela (BCV) dio a conocer varios indicadores económicos poco alentadores. La inflación de 2017 fue de 860% (2.818% por debajo de lo que había calculado el FMI), y la economía se contrajo en 15,7%, el cuarto año seguido de recesión económica.

El resto de los indicadores muestran caídas en la mayoría de los sectores productivos: -53% en construcción; -32% en el financiero; -27% en importaciones públicas, y -51% en importaciones privadas.

Sector industrial: “La más violenta destrucción económica”

Tampoco el sector industrial es optimista. Según cifras de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), el PIB ha caído en más del 50% en los últimos 4 años.

De 3.200 industrias que había para comienzos de año, unas 700 están inoperativas debido a la falta de materia prima y los altos costos de producción, informó el pasado 6 de noviembre el presidente de Conindustria, Juan Pablo Olalquiaga, al dar a conocer los resultados de la encuesta de coyuntura del primer trimestre de 2018.

“Ha sido un año (2018) caracterizado por la mayor y más violenta destrucción económica y social, causada por un sistema de gobierno rechazado por la mayoría de la población. La tristeza y la desesperanza se han instalado en los hogares venezolanos, en millones de familias, y por ende en los sectores productivos del país”, indicó la confederación de industriales en su mensaje de fin de año.

Agregó que el sector manufacturero, “ha visto mermada su actividad en cifras realmente alarmantes”. Sólo permanece activo el 20% del total del parque industrial, de éste, 45% trabaja por debajo del 20% de su capacidad, y las expectativas de cierre de un mayor número de empresas, son muy altas. “Se prevé que continúe el deterioro”.

Comercio en vías de extinción

Según datos revelados esta semana por el Consejo Nacional del Comercio y los Servicios de Venezuela (Consecomercio), cerca de 40% de los negocios en el país han cerrado durante este 2018.

Según la agencia EFE, la presidenta de Consecomercio, María Carolina Uzcátegui, dijo al canal en línea VIVOplay, que “todos los sectores han sido severamente golpeados durante este año”, porque ninguno escapa de lo “que está ocurriendo en el país, pues, según explicó, los comerciantes están viendo disminuir sus ingresos debido a que la gente “no está comprando”.

Golpe a la calidad de vida

Ante este panorama no es de extrañar el impacto negativo en la población. La Encuesta sobre Condiciones de Vida en Venezuela (Encovi), que realizan las principales universidades del país y que fue presentada el 30 de noviembre, reveló que el porcentaje de hogares con pobreza “multidimensional” este año es de 48%, dos puntos más que en 2017, mientras que 87% de los venezolanos se encuentran en la línea de pobreza por ingresos.

Esta encuesta, que se realiza anualmente desde 2013, también recoge las deficiencias en los servicios públicos y señala que solo 29 % de los entrevistados ve el agua salir regularmente por las tuberías de sus hogares, un dato que en 2017 se ubicaba en 45 %.

En cuanto al servicio eléctrico, solo 18 % dijo que nunca se interrumpe el servicio, un porcentaje que en 2017 era de 25 %, mientras que 25% manifestó que se interrumpe diariamente por varias horas, en contraste con 2017 cuando esta situación la reportaba el 15 %.

La directora del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Anitza Fréitez, dijo durante la presentación del estudio que el aumento de la pobreza en Venezuela también se refleja en el incremento de los beneficiarios que acuden a programas o “misiones” sociales. “En el 2018 estamos encontrando que 63% de los encuestados señalaron que reciben alguna misión del gobierno”, y agrego que actualmente los beneficiarios de las cajas CLAP alcanzan 16,3 millones de personas, lo que se traduce en más de la mitad de la población, mientras que en 2017 eran 12,6 millones.

La atención médico hospitalaria también está a pique. El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, reportó esta semana que la crisis que vive Venezuela ha reducido entre 15% y 20% la capacidad de atención médica en el país.

“Estimamos que los servicios de salud se han reducido al 80-85 por ciento, con muchos médicos y enfermeras que han abandonado el país”, dijo Tedros según reportes de EFE.

Ante esta cifras, no es difícil predecir la crítica situación en la que el país se encontrará en 2019. No existen razones para pensar que el éxodo de venezolanos no continúe o se acentúe mas. Se estima actualmente en unos 4 millones de personas, lo que representa un 15% de la población, y si la tendencia se mantiene la región sufrirá las consecuencias.



Fuente