De acuerdo con Webinfomil, revista especializada en temas de industria de seguridad y defensa, Reyes se encontraba a 1.800 metros de la frontera con Colombia y hasta allí llegaron tres aviones de ataque A-37 Dragonfly, equipados con las modernas bombas de guía GPS y laser GBU-12, entregados meses atrás por el Gobierno estadounidense y la CIA a la Fuerza Aérea colombiana con el fin de bombardear objetivos de alto valor militar. Además de esto, se replegó en la zona una escuadrilla de seis aviones de turbohélice Súper Tucanos.

Luego del ataque, un grupo de comandos y policías judiciales descendieron hasta la zona y ubicaron el cuerpo sin vida del jefe guerrillero. Fue identificado gracias a su anillo de bodas y un reloj Rolex que lo acompañaba.

Algo es cierto y es que el Gobierno del expresidente Uribe aceptó haber encubierto la información hasta que se ejecutó la operación, “revelar detalles sobre la operación ‘Fénix’ sería poner en riesgo a más de 20 personas que colaboraron en el proceso de la investigación y penetración del campamento de ‘Reyes’”, señaló una fuente de inteligencia a El Tiempo.

Para el abogado Fernando Vargas Quemba, la Operación Fénix fue la primera operación que atacó de manera directa objetivo de alto valor militar de las FARC.

A partir del ataque se empezó a debilitar estructuralmente las FARC, sobre todo desde el punto de vista estratégico. Ya que Raúl Reyes era uno de los hombres más importantes de las FARC a nivel organizativo, de relaciones internacionales, prácticamente era el gran comandante de las FARC, porque esta era el que llevaba todo el mando. Y esto, finalmente fortaleció moralmente a las fuerzas militares porque vieron que se podía lograr atacar directamente a la cúpula históricas de las FARC.

Y agregó que la justicia colombiana no trabajó de la mano con estas operaciones, sino, por el contrario, protegió a las FARC y su entorno “cuando la Corte Suprema de Justicia no reconoció validez a las pruebas recolectadas en los computadores de Reyes.”

Crisis diplomática

Luego de dar con la muerte de uno de los grandes cabecillas de las FARC, el Gobierno colombiano tuvo que enfrentar una crisis diplomática con el entonces presidente de Ecuador, Rafael Correa y el presidente Hugo Chávez en Venezuela. Para Correa el ataque violó de manera flagrante la soberanía territorial llevando las fuerzas armadas hasta ese territorio en Angostura.

Tanto Correa y Chávez cuestionaron y expusieron la Operación Fénix ante el mundo como un ataque que desconocía la soberanía y diplomacia de ese país.

“El 1 de marzo de 2008, sufrimos un traidor bombardeo en el suelo patrio. Como siempre la primera víctima fue la verdad, al tratar de involucrarnos con fuerzas irregulares colombianas para justificar el vil ataque”, dijo Correa durante la Cumbre del Grupo de Rio, en República Dominicana.

En ese entonces el expresidente Álvaro Uribe desconoció que hubo una violación al territorio y defendió la tesis de que aquellos que cayeron en la Operación Fénix se trataban de terroristas buscados por la justicia de Colombia.

Venezuela en apoyo, retiró a su embajador en Colombia y esa misma semana pidió a la OEAsancionar a Colombia. En ese mismo evento, Colombia pidió a los Estados miembros fijar una posición clara frente al terrorismo y enfatizó sobre la ofensa que representa para el pueblo colombiano que países vecinos consideren a las FARC como sus representantes.

Cabe destacar que, de manera oficial, el Gobierno colombiano había informado dos años antes por vía diplomática sobre la presencia de las FARC en territorio ecuatoriano.

En 2011, la Canciller, María Angela Holguín, rechazó categóricamente el llamado a juicio por parte de la justicia ecuatoriana a la cúpula de la Policía y del Ejército que ordenó y desarrolló la operación militar contra el campamento de las FARC en territorio ecuatoriano.

Para Jaime Luis Zapata, experto en temas de seguridad y terrorismo, el ataque a las FARC en territorio ecuatoriano es lo que ocurre actualmente con la presencia del ELN en suelo venezolano.

“Cualquier movimiento insurgente que busque éxito debe contar con varios elementos, entre ellos, un refugio o apoyo de un país extranjero. Ecuador y Venezuela brindaban apoyo financiero y diplomático a las FARC otorgando reconocimiento y estatus en el escenario internacional”. Por esta razón, agregó, que esto motivó al Gobierno colombiano a realizar el ataque.

Los computadores de Reyes

En el ataque se incautaron tres computadores portátiles, dos discos duros y cuatro memorias USB, cuadernos y otros documentos escritos hallados que daban cuenta de la vinculación que existía con el entonces Gobierno de Hugo Chávez en Venezuela y los datos que establecían directamente una relación de ese país con la entrega de armamento y dinero a las FARC.

Según el ministro de Defensa de Colombia, que para esa fecha era el presidente Juan Manuel Santos, se encontró una serie de documentos donde aparentemente Raúl Reyes le asignó un correo electrónico a la senadora, usando el seudónimo de “Teodora de Bolívar”. Sin embargo, Córdoba rechazo la acusación y dijo que esto era falso. Además, esos documentos también señalaban la relación con el grupo terrorista español ETA y otros grupos extremistas mapuches y de la izquierda chilena.

Como apunta Semana, según el comunicado de la Comisión de la Verdad de Ecuador no cabe duda que en ese campamento en selva ecuatoriana se trataba de una base para pensar y ejecutar planes políticos y militares de las FARC.

Raúl Reyes, en la operacionalización de su proyecto político militar, habría utilizado el campamento de Angostura para sus actividades de coordinación internacional para recibir el apoyo de gobiernos considerados por las Farc como amigos. Estas actividades se manifestarían mediante la visita de dirigentes políticos (…) Se convirtió en una base táctica de formación político ideológico, de operaciones políticas y armadas.

Según la Comisión de la Verdad, Correa estaba “mal informado” sobre la situación de las FARC en ese país, ya que para esa época se encontraban tres frentes de la guerrilla actuando y traficando en territorio y que se presenta una preocupante infiltración en el Estado.

Por otro lado, la justicia colombiana declaró que la Fiscalía actuó sin apego a la ley en el proceso de examen del abundante material contenido en los computadores. En palabras de la Corte Suprema de Justicia, se desatendió el debido proceso y quienes recolectaron las pruebas no tenían facultades de policía judicial. Esos documentos podían utilizarse para avanzar en otras investigaciones, pero no como evidencia.

¿Quién era Raúl Reyes?

Luis Edgar Devia Silva, alias Raúl Reyes, estuvo alrededor de 38 años dentro de la organización guerrillera y al momento de su muerte tenia 60 años. Fue muy cercano a Manuel Marulanda Vélez, alias “Tirofijo”, y estuvo a cargo del frente tercero de las FARC, que, hacia presencia de control de rutas de narcotráfico, extorsión y secuestro en los departamentos de Huila, Putumayo, y Caquetá.

Raúl Reyes tenía en su contra varias condenas, entre ellas homicidios y narcotráfico, además de 25 órdenes de captura por terrorismo. También fue uno de los responsables del secuestro de Alan Jara y los diputados del Valle.

Fuente: es.panampost.com