Una nueva marcha se está orquestando desde la extrema izquierda. Gustavo Petro aún usa al pueblo colombiano a su favor, para desviar la atención política que ha tenido gracias al fajo de dinero que recibió bajo cuerda.

¿Su comodín?

Marchar para exigir la renuncia del Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez.

¿Su motivo?

Que el colombiano se olvide de que en el ente de control reposa una investigación en su contra, por el dinero que cómodamente introdujo en una bolsa, tal cual una escena de película mafiosa, al estilo de “El Crack” donde un detective -en este caso el Fiscal Martínez- es el único capaz de enfrentarse a la corrupción y frenar a los delincuentes –como Petro- que viven en una sociedad podrida por la ambición.

Lo cierto es que marchar es un derecho constitucional y hacerlo de manera pacífica un deber ciudadano, pero los manifestantes deben tener en cuenta que el verdadero motivo debe ser por mera convicción y no porque unos políticos corruptos como Gustavo Petro quieran mover las cartas a su favor buscando la caída de otro, y si en realidad es así, #NoRenuncieFiscal.