Un llamado de paz con fin colectivo, así se titula un comunicado que el aspirante a la gobernación del Caquetá por el Partido Conservador, Arnulfo Gasca, publicó en su cuenta de Facebook, luego del anuncio del regreso a las armas que hicieran ‘Iván Márquez’, ‘El Paisa’ y ‘Jesús Santrich’.

Lo irónico del asunto es que hace un llamado a la no violencia y dice que la lucha guerrillera representa un retroceso.

Pero, cuando hablamos de narcotráfico y de financiar paramilitares ¿no es una contribución a la violencia? Por si se les olvida, Arnulfo Gasca junto a su hermano fueron detenidos en el año 1998, por pruebas en su contra recabadas en un laboratorio de coca vinculado al Cartel de Llano.

Y Carlos Fernando Mateus, alias ‘Paquita’, ex jefe del Frente Sur Andaquíes del Bloque Central Bolívar de las autodefensas, declaró en versión libre ante la Fiscalía, que el candidato a la Gobernación del Caquetá por el conservacionismo, apoyó económicamente a los paramilitares que delinquieron en el departamento.

Entonces, ¿estamos hablando de doble moral? Y un apoyo a un acuerdo de paz malhecho por el Gobierno de Juan Manuel Santos, en el cual solo reina la impunidad de las FARC, la misma impunidad que reinó en su caso de narcotráfico y por el cual solo esta en prisión su hermano, Andrés Meneses Gasca.

Por eso, defiende a capa y espada el acuerdo firmado en La Habana, pidiendo que se respete la paz, que con delincuencia en el Caquetá el mismo Arnulfo Gasca ha quebrantado, pero como la justicia es ciega en este país y los avales se consiguen en la cajita feliz, hoy muy campante recorre las calles del departamento en la búsqueda de votos.

Ojalá y los caqueteños no sean tan ciegos como la justicia colombiana.