El primero de marzo de este año, el ministro de la Defensa de Venezuela, general en jefe Vladimir Padrino López, se abalanzó contra la existencia de los reconocidos paramilitares chavistas.
“La Revolución Bolivariana no necesita grupos armados al margen de la ley. La Revolución Bolivariana, el Estado y el pueblo tienen y cuentan con una Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) cumpliendo constitucionalmente sus tareas”, dijo Padrino López durante un acto con militares.
"La fundamentación de la Revolución Bolivariana está en el pueblo, en la organización popular, en las comunas, en los colectivos para el arte, la música, la política, el deporte y la vida, NO en esas organizaciones que han malinterpretado el mensaje y se hacen llamar colectivos" pic.twitter.com/WNfgTTqfla
— mindefensa_ve (@PrensaFANB) March 1, 2018
Fue un mensaje tajante. Sugirió, en medio de su discurso, que los civiles armados por el Estado pretenden apropiarse de las funciones que les corresponden a los miembros de la Fuerza Armada.
Los paramilitares —o colectivos—, que gozan de impunidad y fueron armados por el chavismo hace varios años, le respondieron al ministro. En un comunicado que se difundió en las redes, dijeron: “Señor Padrino López, sabíamos que a usted como militar en base a su doctrina de formación en la Escuela de las Américas le molestaría que un pueblo organizado, como lo demostró la gloriosa Parroquia 23 de Enero en los ejercicios cívico-militares del pasado 24 y 25 de febrero, demostrara un nivel de organización asombroso”.
“No era de esperar lo contrario. Se sabía que usted caería como muchos otros a lo largo de tantos años de Revolución en la jugada y presión mediática de los medios palangristas y amarillistas de la derecha”, continúan los denominados colectivos.
Defienden el “legado de Hugo Chávez” y le recuerdan al ministro que su existencia se subordina a la voluntad del máximo líder —y comandante— de la Revolución Bolivariana. Lo retan. No es un comunicado afable. Es áspero y desafiante.
Hasta ahí quedó la polémica pública entre el general en jefe de la FANB, Padrino López, y los grupos paramilitares al servicio de Nicolás Maduro. Sin embargo, tras bastidores la tensión no ha mermado.
El poder de los paramilitares en Venezuela
Existe una pugna. Un conflicto que no es nuevo entre la FANB y los colectivos o grupos paramilitares. En 2014, durante la coyuntura de fuertes protestas antigubernamentales, los colectivos se desenvolvieron con impunidad en las calles. Varios de los estudiantes asesinados son responsabilidad directa de estas bandas de civiles armados.
Durante esos meses la opinión pública se mantuvo colmada de indignación y cólera por la libertad que gozaban estas bandas armadas para asesinar. Además, con el apoyo decisivo de las fuerzas de seguridad del Estado. Una asociación repulsiva.
Todas las miradas se enfocaron ese año en el entonces ministro de Interior y Justicia, Miguel Rodríguez Torres. Él era el responsable de la licencia que se les había otorgado a los criminales en las calles.
Unos meses después de que concluyeran las manifestaciones del 2014, el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) realizó varios procedimientos donde resultaron asesinados miembros de grupos paramilitares. Frente a las bajas, el expolicía y líder del colectivo chavista Frente 5 de Marzo, José Miguel Odreman, habló a los medios: “Ciudadano ministro de Relaciones Interiores y Justicia (…) ya basta que nos sacrifiquen más camaradas combatientes”.
No pasaron dos horas de las declaraciones cuando se supo que el CICPC había asesinado a Odreman junto a otros cuatro integrantes del Frente 5 de Marzo. Luego, testigos revelaron que los civiles armados fueron ajusticiados. No hubo intercambio de disparos. Nada. El CICPC los asesinó bajo el sol frente al asombro de quienes estaban en el lugar.
El importante asedio a los paramilitares en el que fue asesinado el líder del Frente 5 de Marzo ocurrió el 7 de octubre de 2014. Diecisiete días después Nicolás Maduro sorprendió al país con la destitución de Miguel Rodríguez Torres como ministro de Interior y Justicia. En el momento nadie cedió a los eufemismos. Los medios sensatos hablaron con claridad: se trataba de una victoria de los civiles armados.
El último giro de la historia de Rodríguez Torres se dio este lunes 13 de marzo. El exministro y mayor general retirado —ahora presunto opositor al chavismo— fue detenido arbitrariamente por el régimen de Maduro. Se trató de un secuestro en medio de una coyuntura complicada en lo intestino de las Fuerzas Armadas. Según la presidenta de la ONG Control Ciudadano, Rocío San Miguel, jamás el mundo castrense había estado tan tenso como en estos momentos. Y a la fórmula hay que sumar la pugna con los paramilitares.
El ultimátum de Padrino López
Justo antes de hablar públicamente en contra de los colectivos, el ministro de la Defensa acordó una reunión a puertas cerradas con el alto mando militar. Lo revela en un artículo la periodista Sebastiana Barráez, experta en temas de seguridad, periodista de investigación; y quien además suele cubrir y manejar información exclusiva sobre la frontera y las Fuerzas Armadas venezolanas.
“El ministro de la Defensa reúne al alto mando militar, incluyendo generales de diversas dependencias. Pulsó al poder de la FANB, les habló molesto, con apasionamiento de la necesidad de cuidar la imagen de la Fuerza Armada y las armas de la República. No tuvo que insistir mucho. Recibió el apoyo casi unánime del generalato”, escribe Barráez.
La reunión fue convocada por Padrino López en respuesta a dos incidentes que quebrantaron su tolerancia. Primero, el funeral «con honores» del paramilitar asesinado durante la operación contra el exinspector Óscar Pérez y su grupo de sublevados. Según Barráez, al ministro de la Defensa le incomodó la exposición y la desfachatez de los civiles armados, quienes recorrieron gran parte de Caracas, hasta el cementerio, disparando al aire.
LO ÚLTIMO | VIDEO – Con tiros de ametralladoras al aire: Así rinden homenaje en el 23 de Enero al líder del colectivo Tres Raíces, Heyker Vásquez abatido durante operativo para capturar a Oscar Pérez en El Junquito pic.twitter.com/d2N0drjm1E
— AlbertoRodNews (@AlbertoRodNews) January 17, 2018
En segundo lugar, hubo un suceso que terminó impulsando al ministro a reaccionar. Durante los entrenamientos militares para la defensa del país, convocados por Nicolás Maduro para los últimos días de febrero, se difundió un audiovisual en el que se veía al líder del colectivo La Piedrita y fugitivo por homicidio, Valentín Santana, formando parte de los ejercicios.




